Cuidar de una persona dependiente puede llegar a suponer un adura carga para cualquier persona que se vea sometida a dicha tarea y es frecuente que en algún momento las familias se sientan incapaces de afrontarlo debido a su bienestar, e incluso su salud se haya visto comprometida. Hay que recordar que las mujeres son las mayores consumidores de salud para terceros, relegando sistemátiamente su autocuidado en aras del bienestar familiar (acompañamiento a consultas médicas, apoyo en las actividades de la vida diaria, etc.)
Actualmente los cuidados familiares se realizan principalmente por una única persona, generalmente mujer, cuya edad oscila entre los 45 y 65 años, aunque poco a poco empiezan a verse cuidadoras que se acercan a los 70 años y que también ellas precisan ser cuidadas.
Los cuidadores familiares se ven sometidos a una sobrecarga, ya que además de la atención a la persona dependiente suelen tener un empleo y también se ocupan de sus hijos, situación que puede comprometer el bienestar y la salud de la persona cuidadora y que acaba por afectar a la propia familia.
La Jornada tendrá lugar el día 3 de diciembre en Madrid.